Me hallo de semivacaciones en el Principado de Asturias. Disfruto de temperaturas menos agobiantes de las que hay en el resto del país, de paisajes magníficos y de una comida deliciosa. Así que, después del parón en el blog, comienzo una serie de actualizaciones sobre la cocina tradicional asturiana. La intención es hablar de los platos de toda la vida, buscando opciones que aporten ideas nuevas.

Hoy comienzo hablando de un plato sencillísimo, pero no por ello menos delicioso. Son los escalopines al cabrales. En este caso, no voy a hablar de versiones extrañas. Hablaré de la versión que me enseñaron en casa desde pequeño…

Los filetes de ternera deberían estar tiernos. En cuanto al queso, en mi caso no me gusta hacerlo con queso Cabrales auténtico (el sabor me parece demasiado fuerte). Generalmente, utilizo cualquier variedad de queso Roquefort, disponible en cualquier supermercado. Si alguien quiere probar una salsa con sabor asturiano, invito a probar la salsa con queso de afuega’l pitu.

INGREDIENTES (para 4 personas):

1 bote de nata líquida

1 envase de queso Roquefort (o la variedad que utilicemos)

1 kg de filetes de ternera

Harina

Huevo

Sal

PASOS A SEGUIR:

  1. Salar los filetes y rebozarlos (primero se pasan por la harina y después por el huevo batido).
  2. Freírlos en aceite de oliva y pasar a una fuente.
  3. En un cazo, dejar que el queso se vaya derritiendo. A medida que avance, vamos añadiendo la nata.
  4. Remover y añadir más o menos nata, al gusto. Pasar la salsa a un cuenco grande, para servir al gusto.

El plato está delicioso con unas patatas fritas a fuego lento. También se pueden servir unos pimientos de piquillo. Siempre triunfa.