Aunque no sean las fechas más apropiadas, me acuerdo del entrante que preparé para la familia en la cena de Nochevieja. Su elaboración es sencillísima y resultó ser un éxito.

Se trata de unas lonchas de salmón ahumado acompañadas de rúcula, tomates cherry y mostaza sueca de arenques. Es importante acompañar los platos de ahumados con una rodaja de limón, como aderezo.

También puse un cuenco con una vinagreta muy sencilla a base de aceite de oliva virgen extra, soja y vinagre de Módena.

No tenía pensado hacer una entrada-receta hoy, simplemente me apetecía ilustrar cómo fue el entrante de la cena de fin de año. Y que la gente vea las fotos tan malas que hago con la cámara del móvil… De todas formas, espero que sirva de inspiración.